La escandalosa concesión de Tecnópolis sigue sumando capítulos del desguace de este parque público de 50 hectáreas que funcionó durante quince años como un espacio cultural, recreativo y de promoción de la soberanía tecnológica y científica argentina.
Al cuestionado concurso público que depende de Manuel Adorni y ya sumó dos denuncias penales por presunto direccionamiento, se suma la preocupación por el destino de los bienes del Estado que están “limpiando” (de acuerdo a la expresión usada por los mismos ejecutores) en forma apresurada y “caótica”, según describen quienes están cerca del proceso.
En particular, por lo que ocurrirá con el millonario equipo del CIAM, el Centro de Investigación en Audio y Música, que el martes terminó de ser embalado casi en su totalidad y que, según la secretaría de Cultura, quedará en un depósito del Centro Cultural Kirchner, “para seguridad y resguardo”, pero sin destino definido.
Se pudo comprobar por distintas fuentes que al menos dos camiones con equipos salieron de Tecnópolis el martes y se descargaron en el primer subsuelo del CCK (actualmente denominado “Palacio Libertad”). Fue un día con menor concurrencia de trabajadores por la presencia de Javier Milei para dar una conferencia allí.
Lo que es incomprobable es lo que llevan o no esos camiones. Las pistas que ponen en duda la “prolijidad” y completud del inventario son múltipes, de acuerdo a los relatos del procedimiento. Este diario no pudo chequear las dudas razonables que aparecen porque el registro correspondiente en Patrimonio no es de acceso público: en principio no hay trazabilidad posible.
Pero esas dudas razonables apuntan, por muy distintas vías, a Mariano “Power”: se apellida Cazorla, pero en su tarjeta se presenta con el nombre de su banda, que hace covers de músicas de videojuegos y animés. Es el actual director de Planificación y Programación del Parque Tecnópolis, y ha manifestado su interés personal por esos equipos de distintas maneras.







