Un almuerzo privado del presidente de Chile, José Antonio Kast, con un centenar de sus excompañeros de universidad en el Palacio de La Moneda generó una nueva polémica y terminó en una solicitud a la Contraloría para que investigue un posible mal uso de recursos públicos.
El mandatario ultraderechista, quien apeló a la “austeridad y el ahorro” para justificar su decisión de ser el primer mandatario que reside en el palacio desde 1958, utilizó las dependencias estatales para recibir el pasado viernes a colegas de la facultad de Derecho de la Universidad Católica, a días de presentar su “plan de reconstrucción” económica de un país que asegura la administración anterior dejó arruinado.
En este contexto, ya había argumentado que su decisión de residir entre semana en La Moneda y el fin de semana en su casa buscaba “no generar más gasto al Estado” arrendando una casa especial o pagando largos desplazamientos, pues su vivienda particular está ubicada en Paine, localidad situada a 50 kilómetros en la periferia de Santiago.
Aunque las primeras imágenes que aparecieron del evento estaban hechas con Inteligencia Artificial (IA), la veracidad del almuerzo quedó acreditada después gracias a la fotos y videos que difundieron en redes sociales gran parte de los asistentes, en las que incluso daban detalles exhaustivos del menú servido.
Quién pagó el almuerzo
Ante esta situación, parlamentarios de la oposición socialista recurrieron a la Contraloría, órgano de control interno, para que investigue el origen del financiamiento de la reunión.
El diputado del Partido Socialista Daniel Manouchehri acusó que “utilizar recursos públicos para celebraciones privadas es grave”, por lo que pidió indagar si se utilizaron fondos del Estado, al igual que hacer uso y disfrute de espacios institucionales.
La portavoz del gobierno chileno, Mara Sedini, afirmó ante el escándalo que el polémico almuerzo “fue costeado” por el propio mandatario. En declaraciones a la prensa tras acudir al Parlamento, Sedini evitó, sin embargo, aclarar si en el evento participaron funcionarios del propio palacio y detallar qué salas, espacios y recursos institucionales se usaron para el almuerzo.
“Como bien dije hace unas horas atrás, la respuesta a la polémica del almuerzo se responderá vía instituciones en la forma y el tiempo correspondiente. Ahora, sí quiero dejar una cosa muy clara: les puedo asegurar que ese almuerzo fue financiado por el Presidente de la República con sus medios propios”, afirmó.
“El presidente financió el almuerzo con recursos propios y el resto de los detalles se darán a conocer, por la vía institucional a (la) Controloría General de la República, en tiempo y forma establecidos”, reiteró.
Desde el oficialismo apuntaron a que lo importante ahora es que exista algún instructivo o reglamento que defina el criterios para estas situaciones a futuro, ya que al parecer no existe porque el último mandatario chileno que habitó en La Moneda fue Carlos Ibáñez del Campo, entre los años 1952 y 1958.
“No hay que olvidar que el Presidente vive en La Moneda y, por lo tanto, si vienen a verlo sus hijos y vienen a comer con él, hay que tener claro qué salón van a ocupar y cuáles son las reglas para que no se utilicen fondos públicos”, señaló Guillermo Ramírez, presidente de la ultra radical partido Unión Democrática Independiente (UDI), al que perteneció Kast.
Caída de imagen
Kast, el primer mandatario de extrema derecha desde el restablecimiento de la democracia chilena, ganó en diciembre con el 58% de los votos y hoy tiene una aprobación ciudadana promedio del 40%.
Según la última entrega del sondeo Cadem del domingo, un 52% de los encuestados piensa que el Gobierno ha sido peor de lo que esperaba y un 80% cree que la economía está estancada o retrocediendo.







