Por lo pronto, en la conferencia de prensa, Adorni detalló que se trata de un proyecto muy extenso para justificar las demoras. «Quiero insistir con que se trata un proyecto de 900 páginas, para reformar un código vigente que fue sancionado en 1921, con lo cual tiene más de 100 años. No se puede hacer esto a la ligera«, dijo.
Nota al pie: también se había anunciado el envío de esa reforma cuando Milei llamó a sesiones extraordinarias.
Como fuere, mientras la Casa Rosada se debate si incluir en ese texto (o no) la “batalla cultural” (por ejemplo a través de la eliminación de la figura de “femicidio” o la penalización del aborto) el proyecto sigue sin aparecer.
Leyes para fortalecer la propiedad privada y la ley de hojarascas
A tono con el anuncio de Adorni, la Casa Rosada sí presentó, en cambio, el paquete de reformas que busca «fortalecer la propiedad privada».
Se trata, palabras más, palabras menos, de una iniciativa que introduce cambios en la Ley de expropiaciones; Ley de tierras, Ley de manejo del fuego, entre otras. El paquete ingresó por el Senado.
También a esa Cámara ingresó el grueso de los más de 60 pliegos para cubrir las vacantes en la Justicia Federal que Adorni había anunciado en su conferencia de prensa. Es probable que en los próximos días haya una sesión en la Cámara alta para darles ingreso formal y así comenzar con su tratamiento en la comisión de Acuerdos que preside el oficialista Juan Carlos Pagotto.
Un proyecto que recaló en Diputados sin haber sido anunciado por Adorni fue la Ley de Hojarascas. Se trata de una iniciativa que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, viene empujando desde hace tiempo sin éxito.
El texto había sido presentado en Diputados en octubre de 2024, jamás se trató en comisión y perdió estado parlamentario. En el medio, y para mayor confusión, desde su cartera se había anunciado que impulsaría la segunda parte de esa ley. Esa parte jamás llegó.
En cambio, el viernes de la semana pasada volvió a ingresar el proyecto que deroga unas 70 leyes que quedaron en desuso, fueron superadas por leyes posteriores, o iniciativas que atentan contra las libertades individuales. En las filas oficialistas apuntan a tratarlo en el corto plazo.
Promesas sin cumplir
El ministro coordinador también prometió que se avanzaría con la Ley de Glaciares. Pero lo cierto es que en marzo al celebrarse las audiencias públicas solicitadas por los diputados de la oposición. El texto, que ya fue aprobado en el Senado en extraordinarias, todavía no cuenta con dictamen de comisión en la Cámara baja. El objetivo del oficialismo es finiquitar el asunto la semana que viene.
Mientras la Justicia sigue ordenándole al Gobierno que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario y la Emergencia en Discapacidad, el Ejecutivo se resiste.
En paralelo, la Casa Rosada sigue prometiendo –y hasta hace circular borradores– que enviará sus propias versiones de ambas leyes al Congreso, “para compatibilizarlas con el equilibrio fiscal”. Así lo anunció Adorni en su cuenta de Twitter y en la conferencia fallida. Hasta ahora, ambos proyectos brillan por su ausencia.
Por lo pronto, el saldo de marzo fue cero. El Congreso no avanzó con ninguna ley.







