“Para otro peronista no hay nada mejor que otro peronista; hay que recordarlo, abrazarse y practicarlo”, dijo Axel Kicillof durante el acto del Día de la Lealtad. Fue una de las tantas definiciones que lanzó en La Matanza, a la que certificó como la capital nacional del peronismo. Recorrió la historia del 17 de octubre, sostuvo que Javier Milei es el “che pibe” de Donald Trump y aseguró que en 2027 el movimiento nacional justicialista vencerá en las elecciones.
Escoltado por el intendente anfitrión, Fernando Espinoza, y la vicegobernadora, Verónica Magario, Kicillof encabezó un escenario cargado de decenas de intendentes, dirigentes gremiales y referentes de su armado. “Nos querían esconder y callar, y acá estamos celebrando el Día de la Lealtad”, apuntó el gobernador, frente a las más de 20 mil personas que coparon el polideportivo Juan Domingo Perón en González Catán.
Entre los mensajes al gobierno nacional, remarcó que no hay libertad verdadera sin justicia social. Kicillof advirtió que “cuando venga el Papa me gustaría que alguien se le anime a decir que la justicia social es un robo”. La alusión, sin rodeos, fue para Milei que también la definió como una aberración.
El gobernador, quien también preside el Partido Justicialista bonaerense, recordó que el peronismo nació y fue transformador a mediados del siglo pasado. También lo fue en el siglo XXI, dijo, a través de los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner. Y subrayó que la ex presidenta y titular del PJ nacional, está “injustamente presa”.
“Decía Perón que, si nuestros adversarios se ponen en frente de nuestras banderas, se van a encontrar con un pueblo que lucha y resiste”, indicó. En esa misma línea, aseguró que Argentina no puede recibir órdenes de otro país. “No podemos tener en vez de presidente a un ‘che, pibe’ de los mandados del presidente de los Estados Unidos”, alertó el gobernador.
E insistió con el mensaje que brindó en el último plenario del Movimiento Derecho al Futuro. “Cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país y para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora del país”, lanzó el gobernador. “Al peronismo no hay desafío que le quede grande”, retrucó.
“Tenemos que hablar con todos”
Por detrás de Kicillof estaban Espinoza; su par platense, Julio Alak; el de Villa Gesell, Gustavo Barrera, y el de Almirante Brown, Mariano Cascallares. Levemente hacia los costados, Federico Otermín, de Lomas de Zamora; Mariel Fernández, de Moreno; Marisa Fassi, de Cañuelas, y Nicolás Mantegazza, de San Vicente, un cuarteto que forma parte de la Liga de Intendentes.
También estuvieron Hugo Yasky, de la CTA, junto con Roberto Baradel. Se los vio a Claudio ‘Colo’ De Isasi, de ATE; al histórico dirigente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, y al intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, que hace pocas horas oficializó su candidatura para suceder a Kicillof en el sillón de Dardo Rocha.
Otro de los que camina con el mismo objetivo es Jorge Ferraresi, ubicado en el escenario junto al intendente de Ensenada, Mario Secco. Estuvieron, además, el intendente de Florencio Varela, Andrés Watson; el de Ezeiza, Gastón Granados, y los ministros Andrés ‘Cuervo’ Larroque, Carlos Bianco, Gabriel Katopodis y Javier Rodríguez.
“Tenemos un adversario poderoso, con recursos internacionales, que quiere instaurar en Argentina una vuelta a la dependencia absoluta. Ante eso vengo a recordar una de las 20 verdades del peronismo: el adversario está allá, es contra ellos. Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”, destacó Kicillof.
De cara al próximo año, el gobernador insistió con que “hay que hablar con todos”. “Hay muchas tareas, venimos de derrotas, nos equivocamos, tenemos una doctrina, unos principios, pero es obligación del peronismo actualizar la doctrina y continuar con el peronismo, porque es una obligación estar a la altura de estos tiempos”, señaló el presidente del PJ bonaerense.
Previo a las palabras de Kicillof, Espinoza pidió que se levante una cuarta bandera dentro del movimiento peronista sobre la unidad. “Hagamos un juramento, hay que convocar a todos los sectores, el peronismo va a ser la comuna vertebral de un gran frente amplio electoral donde abracemos a los radicales nacionalistas, a los socialistas nacionales, a los vecinalistas y a los apolíticos que todavía no se dieron cuenta”, dijo el intendente matancero. “Vamos a terminar con el más desastroso gobierno que tuvo la Argentina”, convocó.
“Este 17 de octubre tiene que ser la línea de largada de lo que va a pasar el año que viene. Vamos a generar un presidente que escuche, que defienda los intereses de las mayorías populares, la educación pública y la universidad pública”, indicó Espinoza. Aseguró que un nuevo presidente con un nuevo peronismo “está renaciendo”. “Creo firmemente que ese nuevo presidente está hoy acá, en tierra santa, La Matanza”, señaló en referencia a Kicillof.
Quien lo sucedió en el uso de la palabra fue Magario, que recorrió el momento de la detención de Perón el 17 de octubre de 1945. “En los tiempos de crisis debe emanar, como en aquel día, de abajo para arriba, la necesidad de construir un líder que nos saque de esta historia democráticamente en las próximas elecciones”, apuntó.
“Si tenés algo que ver con eso, Axel, bienvenido, construyamos los liderazgos que hay que construir y construyamos el cambio que hay que propiciar para estos tiempos”, señaló la vicegobernadora.






