El gobierno busca compensar la caída de recaudación que sufrieron los agentes del seguro de salud durante abril último, y para adelantar reintegros a las obras sociales

El gobierno nacional destinará $ 3.150 millones a compensar la caída de recaudación sufrida por los agentes del seguro de salud en abril último, y a adelantar reintegros a las obras sociales, a través de las resoluciones 465 y 466/2020 de la Superintendencia de Servicios de Salud publicadas en el Boletín Oficial.

El Gobierno compensará la diferencia de recaudación de los agentes del seguro salud producida en abril respecto de marzo, para lo cual destinará $ 1.280 millones; y además otorgará otros $ 1.864 millones a 255 obras sociales, provenientes del Fondo Solidario de Redistribución que maneja la SSS, para que puedan hacer frente al pago de los prestadores privados.

La primera de las resoluciones, la 465/2020, otorga un apoyo financiero de excepción a los agentes del seguro de salud que hubieran sufrido una caída en la recaudación en abril en relación con marzo, para garantizar el adecuado funcionamiento de los servicios de salud durante la vigencia de la pandemia de coronavirus, así como el pago en tiempo y forma a los prestadores para la continuidad de la atención de los beneficiarios.

Se trata de $ 1.279.818.836,91 que se distribuirán entre 160 obras sociales, como resultante de la diferencia entre la suma de recursos percibidos por aportes y contribuciones durante abril, y la recaudación percibida en marzo.

En tanto, la segunda resolución, la 466/2020, es una continuación de la 420/2020 que a principios de mes otorgó casi $ 4.000 millones a las obras sociales.

Mirá También:  Los movimientos populares reclamaron al Gobierno que tome medidas de emergencia frente a los aumentos en los precios de los alimentos. En una masiva asamblea en el Obelisco, señalaron que la quita del IVA a los productos de la canasta básica, anunciada la semana pasada por el presidente Mauricio Macri en un reconocimiento de la gravedad de la crisis, no alcanza para que las familias de menores ingresos puedan hacer en sus hogares dos comidas diarias. Los comedores de las organizaciones sociales están desbordados por la demanda y hay mucha preocupación por cómo va trasladarse la devaluación al costo de los alimentos de aquí a fin de año. Esta fue la primera concentración grande de movimientos sociales después de la derrota del oficialismo en las PASO, de la posterior disparada cambiaria y del lanzamiento del paquete de medidas para paliar los efectos de la inflación sobre las familias de menos ingresos (junto con la quita del IVA, que tuvo una aplicación dispar en los supermercados, el Gobierno dispuso dos refuerzos de mil pesos para los titulares de la Asignación Universal por Hijo). Los referentes barriales que hablaron en el Obelisco denunciaron, en este sentido, que el poco de dinero que tenían en el bolsillo quedó licuado por la suba de los precios. La protesta fue convocada por la CTEP, Somos Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa y el Frente Darío Santillán. Los reclamos principales fueron un refuerzo del 40 por ciento para los comedores, un aumento del 50 por ciento en el salario social y la extensión del bono de 2 mil pesos, que hasta ahora se anunció para los trabajadores formales, a los de la economía social. En la Plaza de la República, los organizadores instalaron un micrófono para que los manifestantes pudieran hablar. Prácticamente todos lo que lo usaron llamaron a cambiar el gobierno en las elecciones de octubre y respaldaron el proceso de unidad del Frente de Todos. “Hay dos relojes, uno que marca el tiempo social y otro que marca el tiempo político. El 11 de agosto se juntaron y les dimos una paliza importantísima”, señaló Rafael Klejzer, del Movimiento Popular La Dignidad. Hablaron responsables de comedores y merenderos e históricos militantes sociales, mientras a un costado de la concentración de los Cayetanos, el Frente de Organizaciones en Lucha -agrupación con una identidad más de izquierda- compartía con los asistentes un polentazo. Esta confluencia en un mismo lugar para la protesta de movimientos que están participando de la campaña del Frente de Todos con otros de la izquierda independiente es reflejo de la importancia que todo el arco de las organizaciones sociales le otorga a la necesidad de poner fin al gobierno macrista. La asamblea en el Obelisco fue organizada como preparatoria de una jornada nacional de lucha del próximo miércoles. En principio, los movimientos la habían organizado pensando que mientras estuvieran en el Obelisco iba a sesionar el Consejo del Salario para fijar un nuevo monto del salario mínimo, vital y móvil. Luego, a mediados de esta semana, el Gobierno postergó la sesión del Consejo para el 30 de agosto. El piso del salario mínimo determina el ingreso de los cooperativistas sociales, ya que el monto del salario social es siempre la mitad del salario mínimo. "Hacemos esta asamblea para definir un plan de lucha, para expresar que tiene que haber un aumento importante del salario y las jubilaciones", dijo Esteban "Gringo" Castro, titular de la CTEP. El referente responsabilizó al Gobierno por no dar resguardo a la población más humilde en el el escenario de devaluación y aumento de los precios. "Hay pibes que no comen más de una vez por día y abuelos en la misma situación. En los barrios todos los días nos piden que abramos más merenderos. La devaluación pega a los más pobres. Como organización de los trabajadores más pobres de la Argentina, tenemos que estar en la calle, reclamando por una agenda de inclusión y reconocimiento de derechos de la economía popular".

Luego de ese primer desembolso de fondos, la Gerencia Operativa de Subsidios por Reintegros de la SSS elaboró un informe técnico en el cual propició el dictado de una resolución para un nuevo pago a cuenta en concepto de adelanto de fondos a los agentes del seguro de salud.

Así, la nueva norma vuelve a aplicar el procedimiento de pago a cuenta a estos agentes, con saldos pendientes, y otorga $ 1.863.965.116 en concepto de adelanto de fondos del Sistema Único de Reintegros (SUR).

El pago será imputado como adelanto de fondos de las solicitudes presentadas por los agentes, pendientes de cancelación al día de la fecha y aquellas que se presenten en el futuro.

La Superintendencia destacó que a partir de la emergencia sanitaria «se produjo una limitación en la circulación de las personas, con el consecuente impacto en la economía, afectando a las empresas, a las actividades independientes y al empleo».

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