Dhubab es una ciudad costera con vistas al estrecho, y su captura refuerza el control de los hutíes sobre la estratégica vía marítima.
Un estrecho crítico
Bab Al-Mandeb se sitúa en un cruce crítico entre continentes, separando Yemen, en la península Arábiga, de Yibuti y Eritrea, en el Cuerno de África.
El estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén, lo que la convierte en una de las rutas más importantes del mundo para el comercio internacional y el transporte de energía.
Además, por cuenta de las restricciones en el estrecho de Ormuz —debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán—, Bab Al-Mandeb ha cobrado cada vez más relevancia.
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Horas antes de que se reportara la toma de los hutíes sobre la isla de Perim, Yemen advirtió que el grupo está intentando imponer una «nueva realidad» en el mar Rojo.
El enviado de Yemen ante la ONU, Abdullah al-Saadi, señaló que el grupo hutí continúa su escalada militar. «La milicia hutí amenaza la navegación en el mar Rojo», declaró Saadi durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los ataques hutíes contra Arabia Saudí.
«Defendemos Bab Al-Mandeb como una cuestión de seguridad internacional y regional», añadió, e instó al Consejo de Seguridad a hacer cumplir el embargo de armas contra el grupo.
Afirmó que el gobierno reconocido internacionalmente «optó por la paz en lugar de la guerra y actuó con moderación durante estos años», y recalcó que seguirá «cumpliendo con su deber de proteger a su pueblo e instituciones».
Millones de barriles de petróleo cada día
Con una longitud de unos 100 kilómetros y una amplitud que se reduce a aproximadamente 30 kilómetros en su punto más estrecho, por esta vía pasan millones de barriles de petróleo, gas natural licuado (GNL) y cargamentos en contenedores cada día.
En 2023, un total de 9,3 millones de barriles diarios de petróleo crudo y líquidos derivados del petróleo atravesaron el estrecho, lo que representa casi el 12% del petróleo que se comercializa por vía marítima en todo el mundo, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
Solo el estrecho de Malaca, con 24 millones de barriles diarios, y el estrecho de Ormuz, con 21,8 millones, tuvieron más tránsito petróleo crudo ese año.
Ese flujo cayó bruscamente en 2024 a unos 4,1 millones de barriles diarios tras los ataques hutíes contra el tráfico marítimo.







