En un contexto económico complejo, elegir comprar en Chascomús es también una forma de acompañar a quienes sostienen sus emprendimientos y generan empleo, contribuyendo al movimiento económico de la ciudad.
La actividad comercial es una pieza fundamental de la economía local. Cada negocio que abre sus puertas moviliza una cadena de trabajo que incluye proveedores, distribuidores, transportistas, servicios profesionales y otros rubros que encuentran en el consumo de la ciudad una fuente de ingresos. Por eso, el impacto de las ventas no se limita a cada establecimiento: alcanza a numerosas personas y actividades que forman parte de la vida económica de Chascomús.
En un escenario atravesado por las dificultades para sostener el consumo, el aumento de los costos y los cambios en los hábitos de compra, los comerciantes enfrentan el desafío de mantener sus negocios, adaptarse a nuevas modalidades conservando el vínculo con sus clientes. A la vez, la competencia de las plataformas digitales y las compras fuera de la ciudad plantean nuevos interrogantes sobre cómo sostener la actividad y las fuentes de trabajo locales.
Desde la Cámara de Comercio de Chascomús, Matías López, también ya venía anticipando esta realidad y la importancia de acompañar al sector: «Cayeron las ventas con respecto al año pasado, que ya era una base compleja. Se sigue profundizando la baja del consumo. No obstante, cada compra local evita que el dinero se vaya de la ciudad y sostiene los puestos de trabajo”.
Su mirada se suma a las experiencias de comerciantes de distintos rubros, que cuentan en primera persona cómo atraviesan este momento, qué estrategias encuentran para seguir adelante y por qué apuestan a continuar construyendo su historia en nuestra ciudad.
Óptica Quevedo: seis décadas de historia y atención personalizada
Detrás de Óptica Quevedo hay una historia que comenzó hace 60 años, cuando el comercio abrió sus puertas como un pequeño emprendimiento y, con el paso del tiempo, fue creciendo hasta convertirse en un referente de la actividad comercial de Chascomús.
Diego Pereira, propietario del establecimiento, identifica entre las principales dificultades que atraviesa hoy el sector la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores, la carga impositiva y la competencia de quienes comercializan productos fuera del sistema tributario.
Al respecto, expresó: “Creo que las mayores dificultades que enfrenta hoy el comercio es la falta de poder adquisitivo del consumidor y también la competencia desleal” y advierte que los costos más bajos de quienes venden fuera del sistema tributario generan condiciones desiguales para los negocios que cumplen con sus obligaciones.
Frente a este escenario, destaca el valor de la atención personalizada, el buen trato y la calidad de los productos como pilares para sostener el vínculo con los clientes. También señala que las posibilidades de financiación con tarjetas de crédito, aunque limitadas, representan una herramienta que puede ayudar a impulsar las ventas.
La experiencia de Óptica Quevedo refleja parte de la realidad de muchos comercios locales: negocios que construyeron su trayectoria a lo largo de los años y que hoy buscan adaptarse a un contexto desafiante sin perder aquello que los distingue, la cercanía con sus clientes y el compromiso con la comunidad.
Cultura Extrema: adaptarse a los nuevos hábitos de compra sin perder la cercanía
Desde 2011, Cultura Extrema fue ampliando su propuesta comercial en Chascomús. Lo que comenzó como un negocio dedicado principalmente a la indumentaria técnica vinculada a la náutica fue incorporando indumentaria urbana y calzado, acompañando los cambios en las preferencias de sus clientes.
José Sallenave, referente del comercio, señala que uno de los principales desafíos actuales es adaptarse a las nuevas formas de consumo, marcadas por la importación masiva, el crecimiento de las ventas online y el uso de medios digitales para comprar.
“La gente sigue eligiendo el trato personal, ver las cosas, tocarlas y comprar en su ciudad”, destaca, al referirse a los motivos que permiten sostener la actividad comercial local frente a una oferta cada vez más amplia.
Para Sallenave, el desafío consiste en seguir transformándose y ofrecer a los clientes alternativas que respondan a sus expectativas. “A igualdad de condiciones, normalmente eligen el comercio local”, afirma, y subraya la importancia de incorporar nuevas herramientas y adaptar las modalidades de venta a los hábitos actuales.
La historia de Cultura Extrema muestra cómo los comercios de la ciudad buscan evolucionar frente a los cambios del mercado, combinando la incorporación de nuevas herramientas con un valor que sigue siendo central: la cercanía y la experiencia de comprar cara a cara.
Chiquilandia: 42 años de historia familiar y el desafío de sostener el comercio
La juguetería y librería Chiquilandia forma parte de la historia comercial de Chascomús desde hace 42 años. Fundado por sus padres, el negocio ubicado en Libres del Sur 29 está hoy a cargo de Jorge Bordenave, quien representa la segunda generación de una familia dedicada a la actividad comercial.
Como tantos otros comerciantes, Bordenave describe un escenario complejo, marcado por la caída del consumo y el aumento de los gastos cotidianos de los hogares, que reduce las posibilidades de destinar dinero a productos que no son de primera necesidad.
“La gente no consume porque realmente no le alcanza para llegar a fin de mes”, expresa, al señalar que los incrementos en los servicios y en los costos de mantener un hogar dejan cada vez menos margen para las compras.
Frente a esta realidad, la estructura familiar y el tamaño del negocio se convierten en herramientas para sostener la actividad. “Hoy estamos al mínimo de todo: mínimo de gastos, mínimo de inversión, mínimo de estructura”, explica Jorge, quien mantiene la esperanza de que el panorama mejore para recuperar la capacidad de invertir, generar empleo y contribuir al movimiento económico local.
También advierte sobre los cambios en los hábitos de compra, con el crecimiento de las plataformas digitales y las adquisiciones en el exterior. Sin embargo, destaca la importancia de una decisión colectiva para fortalecer la economía de la ciudad.
“Estamos convencidos de que entre los mismos ciudadanos de Chascomús tenemos que tratar de consumir en Chascomús y que el dinero quede circulando dentro de la ciudad”, sostiene.
La historia de Chiquilandia refleja el esfuerzo de un comercio familiar que atravesó distintas etapas económicas y que hoy busca sostener sus puertas abiertas, con la expectativa de que una recuperación del consumo permita volver a crecer y proyectar nuevas oportunidades.







