La subsecretaria de Seguridad de la provincia de Corrientes, Ingrid Jetter, fue procesada por la justicia federal por descuentos compulsivos sobre los salarios de empleados legislativos, cuando era diputada nacional del PRO-Juntos por el Cambio entre 2019 y 2023. El procesamiento, sin prisión preventiva, se conoció hace unos días y generó revuelo al interior del gobierno del radical Juan Pablo Valdés, un aliado vacilante del presidente Javier Milei.
En las últimas horas, Jetter desmintió haberse tomado una licencia, una información confirmada por fuentes del gobierno provincial. Sin embargo, la aún funcionaria no publica nada en sus activas redes sociales desde el primero de octubre y su inmediato superior, el ministro de Seguridad de Corrientes, Adán Gaya, no se demostró demasiado entusiasmado para defenderla. Gaya señaló en declaraciones radiales que su continuidad o alejamiento “será una decisión que se tomará en su conjunto si esto amerita o no” en relación al procesamiento judicial.
La causa no es nueva, data de mayo de 2021, cuando Andrea Cappa Piazza una asesora de Jetter en la Cámara Baja, denunció que la diputada le exigía entregar hasta el 75 por ciento de su sueldo mediante transferencias a personas que le indicaba. Ese mismo año, el fiscal federal Ramiro González impulsó la investigación contra Jetter y otros dos diputados, Alberto Asseff y Estela Regidor, también correntina. La denuncia incluía asociación ilícita, fraude a la administración pública, abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público.
La causa no avanzó entonces. En diciembre de 2024, el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 1 de la Ciudad de Buenos Aires, a cargo de la histórica María Romilda Servini, resolvió decretar la falta de mérito respecto de Ingrid Jetter y de Estela Regidor. Jetter ahora esgrime esa acción judicial como prueba de su inocencia. Sin embargo, la decisión del juzgado fue devolver las actuaciones primero a la Fiscalía Federal Nº 7 y luego derivar la causa a Corrientes, donde avanzó hasta el procesamiento.
El paso del caso al fuero federal de la provincia se sustenta en que las acciones del hermano de Jetter, Martín, tuvieron lugar en territorio correntino, específicamente en Riachuelo, un pueblo ubicado a 17 kilómetros de la ciudad capital, que fue dirigido por los Jetter durante más de 20 años.
Por WhatsApp
A finales de septiembre se conoció que el juez federal Gustavo Fresneda, muy vinculado al exgobernador Ricardo Colombi, consideró a Ingrid Jetter autora penalmente responsable de delitos por presuntos descuentos compulsivos sobre los salarios de empleados legislativos. Su hermano Martín Jetter fue procesado sin prisión preventiva como presunto partícipe necesario de los hechos atribuidos a Ingrid. Se ordenó embargar los bienes de cada uno hasta cubrir $ 500.000, un monto sin actualizar que representa los descuentos de 2021.
La resolución puede apelarse ante la Cámara Federal, y Jetter anunció que lo hará.
¿Qué elementos tiene la justicia? El procesamiento se sostiene en conversaciones de WhatsApp que dos empleadas legislativas, Andrea Cappa y Clara Ocampo, mantenían con un número agendado como “Ingrid 2” o “Ingrid Jetter”, con foto de perfil de la legisladora. Según la resolución, esos mensajes contienen instrucciones sobre los montos a transferir, los destinatarios, los datos bancarios o CVU a utilizar y el seguimiento de los depósitos. Se les requería hacer depósitos a terceros ajenos a la relación laboral. También se cita un mensaje de Martín Jetter a Cappa: “Me dijo Ingrid que a partir de enero cobrarían por la Cámara y eso incluía lo de prensa de Riachuelo”. El hermano de Jetter pretendía que Cappa no sólo siguiera trabajando en la Cámara, sino que también lo haga para el Municipio de Riachuelo, y además del doble trabajo, debía entregarle el 75 por ciento de su salario.
El juzgado toma esta intervención como indicio de que conocía la situación laboral de la denunciante y coordinaba sus tareas. Además, señala que las comunicaciones muestran su rol en la transmisión de instrucciones sobre los depósitos y en el seguimiento de su realización.
Elasticidad política
Ingrid Jetter condensa una serie de atributos tan polémicos como similares a los de su principal referente política: Patricia Bullrich. Una carrera consolidada durante décadas en el Estado, en su caso como intendente por tres períodos (1997-2001, 2005-2009 y 2013-2017) de un próspero pueblo correntino llamado Riachuelo que heredó su hermano Martín por otros dos períodos (2017-2025); y un paso, tan rutilante como poco efectivo para la provincia, por el gobierno nacional durante la presidencia de Mauricio Macri como directora del Fondo Nacional de Viviendas primero y luego como directora Regional Nordeste de Vialidad Nacional. Su principal virtud política, que logró ubicarla en cargos legislativos salientes, fue un acérrimo antiperonismo que la fue acercando cada vez más a Bullrich, con quien presume una relación de cercanía.







