Causas estructurales
Las causas estructurales de este fenómeno incluyen tanto el estancamiento productivo como el régimen vigente de negociación colectiva. Actualmente, se aplican convenios colectivos que fueron negociados en 1975 y entre 1987 y 1988. La dinámica paritaria se limita a la actualización de salarios por inflación, pero las condiciones estructurales de dichos convenios se prorrogan indefinidamente, obligando a empleadores y trabajadores a su aplicación, incluso cuando no pertenecen a la cámara empresarial ni al sindicato firmante.
La falta de actualización y flexibilidad en la negociación colectiva impide adaptar los empleos a las necesidades actuales. En la práctica, esta rigidez también obstaculiza la implementación de reformas laborales aprobadas por el Congreso, como el reemplazo del régimen de indemnización por despido por un sistema de fondo de cese laboral.
Asimismo, es fundamental el compromiso de las provincias. Para fomentar la creación de empleo formal, es necesario unificar los criterios provinciales de actualización de créditos laborales y establecer cuerpos de peritos médicos que evalúen el daño en los juicios laborales, con estándares homogéneos y previsibles.







