Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra podrían estar acercándose a un momento decisivo. Desde Nueva Delhi, y antes de emprender viaje hacia el Taj Mahal, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, dejó entrever que el esperado avance diplomático podría llegar en cuestión de horas: “Las conversaciones siguen en marcha. Pensábamos que podríamos tener noticias anoche, quizá hoy…”.

El jefe de la diplomacia estadounidense describió un escenario que, aunque todavía frágil, empieza a dibujar las líneas de un posible entendimiento entre Washington y Teherán. Según explicó, sobre la mesa existe “una propuesta bastante sólida” relacionada con la reapertura del estrecho de Ormuz y el inicio de una negociación “real, significativa y limitada en el tiempo” sobre el programa nuclear iraní.

“Esperamos poder lograrlo”, añadió.

Rubio insistió en que la administración estadounidense quiere agotar la vía diplomática, aunque dejó claro que Washington no aceptará cualquier acuerdo apresurado. “Como dijo el presidente Trump, no tiene prisa y no va a cerrar un mal acuerdo”, afirmó, añadiendo que “vamos a darle a la diplomacia todas las oportunidades para tener éxito antes de explorar otras alternativas”.

Asimismo, el secretario de Estado también advirtió de que Estados Unidos alcanzará “un buen acuerdo” con Irán o afrontará la situación “de otra manera”.

Las declaraciones de Rubio llegan en un momento especialmente sensible. Antes del conflicto, el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo, transportaba cerca de una quinta parte del petróleo y gas natural licuado que se comercia globalmente. El cierre parcial de esa ruta y la escalada militar dispararon durante semanas el temor a una crisis energética internacional.

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Ahora, la posibilidad de un acuerdo empieza a generar el efecto contrario. Este lunes, los precios del petróleo cayeron un 6¡% y alcanzaron mínimos de las últimas dos semanas, impulsados por el optimismo de los mercados ante un posible acercamiento entre ambas potencias.

Trump defiende unas conversaciones “constructivas”

Mientras Rubio hablaba desde la India, Donald Trump reforzaba el mensaje desde Washington. El presidente estadounidense aseguró que las negociaciones con Irán están siendo “ordenadas y constructivas”, aunque dejó claro que el bloqueo naval seguirá en vigor mientras no exista un acuerdo definitivo firmado.

“El bloqueo seguirá plenamente vigente hasta que se alcance, certifique y firme un acuerdo. Ambas partes deben tomarse su tiempo y hacerlo bien. ¡No puede haber errores!”, escribió Trump el domingo en Truth Social.

En la misma línea, el mandatario sostuvo además que las relaciones entre Washington y Teherán se están volviendo “mucho más profesionales y productivas”, aunque insistió en que Irán no puede desarrollar ni adquirir armas nucleares.

Trump también agradeció a los países de Oriente Medio por su “apoyo y cooperación”, y señaló que Estados Unidos buscará ampliar la participación en los Acuerdos de Abraham, sugiriendo incluso que Irán podría integrarse algún día en ese marco diplomático regional.

En otra publicación posterior, el presidente estadounidense defendió que las conversaciones actuales representan “exactamente lo opuesto” al acuerdo nuclear firmado en 2015 durante la presidencia de Barack Obama, al que volvió a calificar como “uno de los peores acuerdos jamás alcanzados”.

Según Trump, aquel pacto permitió a Teherán acceder a “enormes cantidades de dinero” y abrió “un camino claro y abierto hacia un arma nuclear”. Frente a ello, aseguró que las negociaciones actuales forman parte de una estrategia más eficaz para impedir que Irán obtenga armamento nuclear.

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Trump también desestimó las críticas contra el diálogo con Teherán y afirmó que quienes cuestionan el proceso “no saben nada” sobre las negociaciones. “Yo no hago malos acuerdos”, insistió.

Irán intenta transmitir garantías sobre su programa nuclear

En paralelo a las declaraciones de Washington, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, trató de proyectar una imagen de apertura hacia la comunidad internacional y aseguró que Teherán está dispuesto a ofrecer garantías de que no busca desarrollar armas nucleares ni desestabilizar la región.

“Antes del martirio de Ali Jamenei, el fallecido líder de Irán, declaramos, y ahora lo reiteramos, que estamos dispuestos a asegurar al mundo que no buscamos armas nucleares”, afirmó Pezeshkian en declaraciones difundidas por la agencia estatal IRNA.

El mandatario iraní sostuvo, además, que “es Tel Aviv quien impulsa la inestabilidad regional”, y acusó a Israel de perseguir una visión del “Gran Israel”.

Asimismo, Pezeshkian insistió, no obstante, en que los negociadores iraníes no comprometerán “el honor y la dignidad” del país durante las conversaciones con Washington.

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Netanyahu admite dificultades para influir en Trump sobre Irán

Mientras Washington y Teherán avanzan lentamente hacia un posible entendimiento, la inquietud empieza a crecer dentro del gobierno israelí. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habría reconocido en conversaciones a puerta cerrada que dispone de “muy poco margen de maniobra” para influir sobre la posición de Donald Trump respecto a Irán.

La información fue difundida por el Canal 13 de Israel, que citó fuentes políticas conocedoras de las discusiones internas mantenidas por el gobierno israelí en los últimos días.

Según el medio, Netanyahu expresó su preocupación ante el avance de un posible acuerdo entre Washington y Teherán. Durante esas reuniones, el mandatario israelí habría admitido que Israel actualmente “no tiene margen de maniobra” para modificar las decisiones de Trump.

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El reporte señala que el gabinete de seguridad israelí continuó reunido el domingo por la noche en medio del creciente temor a que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán desemboquen en un acuerdo inminente.

Dentro de los organismos de seguridad israelíes persiste además la preocupación de que un eventual pacto otorgue a Irán protección política, alivie la presión económica sobre Teherán y permita que su infraestructura nuclear y sus redes aliadas en la región permanezcan intactas.

Según el Canal 13, los esfuerzos diplomáticos israelíes en Washington están siendo liderados por el exministro de Asuntos Estratégicos Ron Dermer, mientras Estados Unidos mantiene conversaciones con el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araqchi.

El canal israelí también citó fuentes que sostienen que el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, sería “la única figura capaz de descarrilar el acuerdo”.

Al mismo tiempo, personas cercanas a Trump, entre ellas el enviado especial Steve Witkoff y el asesor Jared Kushner, estarían presionando al presidente estadounidense para impulsar el entendimiento con Teherán.

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