Tres efectivos de la Policía de la Ciudad fueron detenidos este viernes luego de ser denunciados por un comerciante por el robo de un bolso con 540.000 pesos durante un control policial en el barrio porteño de Villa Soldati.

La denuncia fue radicada por un comerciante boliviano que se dedica al rubro textil, quien se presentó a la Comisaría Vecinal 8 B de la Policía de la Ciudad y contó que durante la madrugada, cuando salió a bordo de su auto de su casa situada en Escalada al 4300 ara realizar unas compras de indumentaria fue interceptado por tres efectivos que patrullaban la zona.

Según el relato del denunciante, los policías lo sometieron a un control vehicular y cuando finalizó la diligencia y se fue se dio cuenta de que le faltaba un bolso en el que llevaba 540.000 pesos.

Mientras estaba en la comisaría radicando la denuncia, el comerciante reconoció a los tres efectivos que lo habían interceptado y los identificó ante las autoridades.

El subcomisario a cargo de la dependencia realizó entonces una consulta judicial y el fiscal de turno dispuso darle intervención a personal de Gendarmería Nacional y que los tres efectivos denunciados y sus autos particulares fueran requisados.

Dos de los autos fueron de inmediato inspeccionados sin que se hallara elemento incriminatorio alguno, mientras que el policía dueño del tercer rodado se negó a entregar las llaves, por lo que la Justicia ordenó el secuestro del vehículo y su trasladado a una sede de Gendarmería, donde finalmente se encontró el bolso con el dinero en su interior.

Por tal motivo, se dispuso la detención de los tres efectivos –un jefe de servicio y dos agentes, entre ellos una mujer–, identificados como Cristian Soza, Jonathan Roldán y Verónica Bazán, quienes quedaron en calidad de incomunicados a disposición del Juzgado Criminal y Correccional 9.

Mirá También:  Los movimientos populares reclamaron al Gobierno que tome medidas de emergencia frente a los aumentos en los precios de los alimentos. En una masiva asamblea en el Obelisco, señalaron que la quita del IVA a los productos de la canasta básica, anunciada la semana pasada por el presidente Mauricio Macri en un reconocimiento de la gravedad de la crisis, no alcanza para que las familias de menores ingresos puedan hacer en sus hogares dos comidas diarias. Los comedores de las organizaciones sociales están desbordados por la demanda y hay mucha preocupación por cómo va trasladarse la devaluación al costo de los alimentos de aquí a fin de año. Esta fue la primera concentración grande de movimientos sociales después de la derrota del oficialismo en las PASO, de la posterior disparada cambiaria y del lanzamiento del paquete de medidas para paliar los efectos de la inflación sobre las familias de menos ingresos (junto con la quita del IVA, que tuvo una aplicación dispar en los supermercados, el Gobierno dispuso dos refuerzos de mil pesos para los titulares de la Asignación Universal por Hijo). Los referentes barriales que hablaron en el Obelisco denunciaron, en este sentido, que el poco de dinero que tenían en el bolsillo quedó licuado por la suba de los precios. La protesta fue convocada por la CTEP, Somos Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa y el Frente Darío Santillán. Los reclamos principales fueron un refuerzo del 40 por ciento para los comedores, un aumento del 50 por ciento en el salario social y la extensión del bono de 2 mil pesos, que hasta ahora se anunció para los trabajadores formales, a los de la economía social. En la Plaza de la República, los organizadores instalaron un micrófono para que los manifestantes pudieran hablar. Prácticamente todos lo que lo usaron llamaron a cambiar el gobierno en las elecciones de octubre y respaldaron el proceso de unidad del Frente de Todos. “Hay dos relojes, uno que marca el tiempo social y otro que marca el tiempo político. El 11 de agosto se juntaron y les dimos una paliza importantísima”, señaló Rafael Klejzer, del Movimiento Popular La Dignidad. Hablaron responsables de comedores y merenderos e históricos militantes sociales, mientras a un costado de la concentración de los Cayetanos, el Frente de Organizaciones en Lucha -agrupación con una identidad más de izquierda- compartía con los asistentes un polentazo. Esta confluencia en un mismo lugar para la protesta de movimientos que están participando de la campaña del Frente de Todos con otros de la izquierda independiente es reflejo de la importancia que todo el arco de las organizaciones sociales le otorga a la necesidad de poner fin al gobierno macrista. La asamblea en el Obelisco fue organizada como preparatoria de una jornada nacional de lucha del próximo miércoles. En principio, los movimientos la habían organizado pensando que mientras estuvieran en el Obelisco iba a sesionar el Consejo del Salario para fijar un nuevo monto del salario mínimo, vital y móvil. Luego, a mediados de esta semana, el Gobierno postergó la sesión del Consejo para el 30 de agosto. El piso del salario mínimo determina el ingreso de los cooperativistas sociales, ya que el monto del salario social es siempre la mitad del salario mínimo. "Hacemos esta asamblea para definir un plan de lucha, para expresar que tiene que haber un aumento importante del salario y las jubilaciones", dijo Esteban "Gringo" Castro, titular de la CTEP. El referente responsabilizó al Gobierno por no dar resguardo a la población más humilde en el el escenario de devaluación y aumento de los precios. "Hay pibes que no comen más de una vez por día y abuelos en la misma situación. En los barrios todos los días nos piden que abramos más merenderos. La devaluación pega a los más pobres. Como organización de los trabajadores más pobres de la Argentina, tenemos que estar en la calle, reclamando por una agenda de inclusión y reconocimiento de derechos de la economía popular".

La oficina de Transparencia y Control Externo de la Policía de la Ciudad inició una investigación interna y separó de forma inmediata a los tres funcionarios policiales.

«Somos implacables frente al delito y la corrupción policial. Tenemos las tasas de delitos más bajos de los últimos 27 años. En este caso, desde que se recibió la denuncia se colaboró con la Justicia y estos tres delincuentes disfrazados de policías ya están presos», sostuvo en un comunicado el Ministro de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro.

Los peritos de Gendarmería Nacional realizaron los peritajes en el autos particulares de los detenidos y en el patrullero utilizado para el control vehicular.

Los detenidos serán indagados en sede judicial en las próximas horas, mientras que también se espera que durante la jornada el comerciante ratifique la denuncia ante la Justicia.

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