La víctima, de 56 años e identificada como Aníbal Miraglia, fue abordada en Ezpeleta por varios delincuentes que la arrojaron a la calle desde un auto luego de dispararle.

Un empresario de 56 años fue asesinado ayer de un balazo en la cabeza durante un sangriento intento de robo ocurrido en Ezpeleta, donde, junto a un amigo, fue sorprendido por varios delincuentes que le dispararon cuando intentó defenderse dentro del auto en el que mantenían cautivos a ambos.

La víctima fue identificada por la Policía como Aníbal Miraglia, quien era dueño de las firmas «Romyl» y «Todo Esponja», ubicadas en Berazategui y dedicadas a la elaboración de productos de limpieza.

El hecho ocurrió alrededor de las 6 de esta mañana en el cruce de José Evaristo Uriburu y Salta, a dos cuadras del cementerio de Ezpeleta. Fuentes vinculadas al caso señalaron que todo comenzó cuando el hombre se hallaba en la puerta de su casa y se subió a una Volkswagen Suran gris, patente HHX-727, conducida por un amigo suyo.

Al subir al vehículo, un grupo de al menos cinco delincuentes armados que estaban distribuidos en una Peugeot Partner gris y un Volkswagen Gol blanco los interceptó con fines de robo. De acuerdo a las fuentes, dos de los ladrones ascendieron a la Suran y uno le dio un culatazo a Miraglia, quien forcejeó con él hasta que recibió un balazo en el cráneo, tras lo cual fue tirado gravemente herido en las esquina de las calles Derqui y Salta.

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Muerte cerebral

El hombre fue trasladado de urgencia al Hospital Iriarte de Quilmes, a unas 30 cuadras del lugar del ataque, donde ingresó con muerte cerebral y pérdida de masa encefálica. La víctima quedó internada unas horas hasta que falleció cerca del mediodía como consecuencia de las lesiones sufridas.

En tanto, al conductor lo llevaron secuestrado durante varias cuadras hasta que fue liberado ileso en avenida Florencio Varela y calle 137, en el límite con Berazategui, desde donde se dirigió a la comisaría 6ta. de Quilmes para radicar la denuncia.

El personal policial realizó un operativo cerrojo en la zona con el objetivo de encontrar a los delincuentes, aunque el resultado fue negativo. Más tarde, en las calles Honduras y Florida de Ezpeleta, los efectivos hallaron abandonada la Suran del compañero y la Policía Científica realizó peritajes sobre ese auto en busca de rastros o huellas de los ladrones.

«Estamos analizando las cámaras de seguridad para identificar a los agresores y ver cuáles fueron las rutas de escape de los vehículos que usaron», manifestó un funcionario abocado a la investigación.

El hecho es investigado por el fiscal Jorge Saizar, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 5 del Departamento Judicial Quilmes, en una causa caratulada en principio como «homicidio en ocasión de robo».

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