La docencia universitaria de todo el país comienza hoy la primera semana de paro de un plan de lucha que contiene medidas para todo el cuatrimestre. Exigimos el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario para recuperar el poder adquisitivo perdido con el gobierno de Milei: hoy los salarios docentes deberían aumentar 50% para equiparar la situación de noviembre de 2023. La ley de financiamiento universitario fue aprobada por el Congreso Nacional, el Poder Ejecutivo la vetó, el Congreso hizo caer este veto al ratificarla con ⅔ de los votos, y a pesar de llevar 146 días promulgada, el Gobierno sigue sin aplicarla. A través de un fallo del Juez Cormick, el Poder Judicial ordenó al Gobierno Nacional cumplir de forma inmediata con los fondos para las universidades, pero eso tampoco se ejecutó. A su vez, el Gobierno mandó al Congreso un nuevo proyecto para modificar la ley vigente: propone reemplazar la recomposición del 51% por un incremento del 12,3% en tres cuotas, la última a cobrar en septiembre. Es decir, se desreponsabiliza de la deuda salarial de 2024, que constituye la mayor parte.
La garantía salarial continúa congelada hace más de un año y muchos docentes cobran:
Por 10 hs: $ 250.000
Por 40 hs: $ 1.000.000
El salario del cargo testigo (JTP semi exclusiva) es $ 570.470,3 (enero 2026). Con la Ley vigente cobraría: $ 852.229,7.
Con estos salarios hoy la docencia universitaria está endeudada, con pluriempleo y trabajando en apps como Rappi o Uber.
“Con estos salarios no podemos vivir, no llegamos al día 20, estamos endeudados y ya no tenemos gastos para recortar. Las medidas de fuerza que comienzan hoy son contundentes e irán escalando a medida avance el cuatrimestre de no haber respuesta del Gobierno Nacional. El plan de lucha es inédito, porque la universidad pública nunca estuvo tan atacada. No está en riesgo un calendario académico, sino una institución que es un pilar de la democracia argentina”, expresó la Secretaria General de la CONADU, Clara Chevalier.







