El reclamo empresario
Después de la publicación de la semana pasada, el asunto entró de lleno en la agenda del sector. Se debatió en diversas reuniones de empresarios y según pudo saber este medio se definió enviar en los próximos días diversos comunicados al Ministerio de Economía para que Luis Caputo y su secretario de Comercio, Pablo Lavigne, revisen la medida.
El sector textil, confecciones, cuero y calzado es uno de los más afectados por la crisis productiva. Junto con la construcción tuvo la caída del empleo más alta en términos porcentuales: una merma del 12% desde noviembre del 2023. “Les pedimos sentido común y mantener una norma que hasta el macrismo renovó”, dijo uno de los empresarios al tanto de las conversaciones.
Según pudo saberse, entre las cámaras que harán presentaciones ante el Gobierno en las próximas horas se encuentran: la Cámara Argentina de la Industria de la Indumentaria, la fundación Protejer, la Cámara de la Industria del Calzado, la Cámara Industrial de la Manufactura del Cuero y la Federación Argentina de la Industria de la Indumentaria.
Impacto ambiental
La preocupación no pasa solo por el aspecto productivo, donde el mayor impacto ya se ve con la importación de ropa nueva y sobre todo con la retracción del consumo. Sino que también hay alarma por los estragos ambientales que podría causar. En el sector citan el ejemplo de Chile, el cuarto importador mundial de ropa usada y saldos de ropa sin vender, y el primero en América Latina.
En ese país, la ropa ingresa por la zona franca de Iquique, los importadores venden las mejores prendas y descartan en el desierto de Atacama alrededor del 40% del total, según destacan fuentes del sector. Diversos artículos de la prensa internacional se refieren al lugar como “el basurero del mundo”.
Desde la Cámara de la Indumentaria advierten que “la mayoría de estas prendas son de baja calidad, fabricadas con fibras sintéticas o mezcladas con productos químicos, que liberan contaminantes en el aire, el suelo y el agua, perjudican el medio ambiente y a las comunidades locales”.
Los industriales saben que la discusión por la política comercial está perdida con este Gobierno, pero esperan que al menos en una caso tan extremo, se tome alguna medida para mitigar el daño.







