A la situación crítica que atraviesan las pequeñas y medianas empresas, se le agregó el cierre del organismo nacional, donde el sector elevaba problemas y gestionaba soluciones. Luego de la renuncia de Marcos Ayerra, a cargo de la Secretaría de la Pequeña y Mediana Empresa (SEPYME), el Gobierno nacional optó por disolver el área.
«Esta decisión deja a todas las pymes –motor cotidiano de la economía nacional– sin la interacción institucional necesaria», precisó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en un comunicado. La institución exhortó a que continúen activas «todas» las políticas a cargo de la dependencia.
En la misma línea, Daniel Rosato, presidente de Industriales PyMEs Argentinos (IPA) consideró que se trata de «un paso hacia un mayor estancamiento del aparato productivo nacional PyME” y agregó que «podría significar la desaparición de miles de pymes que requieren una asistencia que nunca tendrán».
Para Apyme, la gestión libertaria seguirá con «más ajuste, más destrucción del Estado, más especulación». Ante ello, la entidad continuará intensificando acciones para impulsar la Emergencia Mipymes.







