Mientras se hunde por los escándalos de la criptoestafa LIBRA y la sospechosa evolución patrimonial de Manuel Adorni, el Gobierno suma un nuevo factor de crisis institucional: el festival de créditos para funcionarios y legisladores libertarios. El hecho ya provocó repercusiones concretas. El viernes fue despedido el jefe de Gabinete del Ministerio de Capital Humano, Leandro Massaccesi. El funcionario de Sandra Pettovello ayer realizó un descargo para señalar que la operatoria fue legal. En la mira quedaron funcionarios como el secretario de Finanzas, Federico Furiase; el asesor del Ministerio de Economía, Felipe Núñez; y diputados como el rosarino Alejandro Bongiovanni, vinculado a la Fundación Libertad y con nexos en la ultraderecha internacional.

En medio del discurso oficial que promovía la privatización del Banco Nación y de restricciones al crédito para la población general, los préstamos a funcionarios y legisladores generó un fuerte revuelo político y derivó en la renuncia de Massaccesi, uno de los tantos involucrados. El exjefe de Gabinete de Pettovello se defendió, al indicar que no cometió “ningún acto ajeno a la ley”. “No vine a la política a servirme de ella”, dijo aunque aprovechó las tasas preferenciales del banco público para solicitar un préstamos hipotecario de 400 millones de pesos.

Furiase, Núñez y Juan Pedro Inchauspe, miembro del directorio del BCRA, acumularon préstamos por casi mil millones de pesos y aún no dieron ningún tipo de explicaciones.

El diputado Bongiovanni, en tanto, indicó que “es falso” que hayan tenido algún tipo de privilegio. “Fueron las condiciones de ese momento, mediados del año pasado, para todos los que cobran haberes en el banco. Saqué un crédito, como hicieron decenas de miles de personas en 2025”, agregó el santafesino que recibió el préstamo de 185 mil dólares justo cuando saltó del PRO al bloque libertario en Diputados. Ese cambio de bancada le permitió al oficialismo alcanzar la primera minoría en la Cámara.

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Bongiovanni es sobrino de Gerardo Bongiovanni (fundador de la Fundación Libertad de Rosario), integra esa misma organización liberal que promueve el achicamiento del Estado. Su primo, Ignacio “Nacho” Bongiovanni, es director de la Fundación en Madrid. Desde la capital española, el economista opera en la exportación del modelo libertario. Algunos aseguran que enseña el mecanismo de recaudación y el lobby a partidos de la derecha global. En publicaciones en redes sociales, además, ostenta su relación con el vocero Manuel Adorni.

La oposición, encabezada por el diputado socialista Esteban Paulón, presentó pedidos de informes al Banco Nación, al Banco Central y al Poder Ejecutivo para investigar si hubo influencia de las posiciones institucionales o información privilegiada en la aprobación de estos créditos. “La cúpula del Banco Nación parece haber habilitado una ‘ventanilla de privilegios’ para los propios funcionarios que diseñan la política económica del país”, señaló Paulón.

La diputada nacional Mónica Frade, en paralelo, solicitó que se abra una investigación para determinar si existieron irregularidades o delitos como “tráfico de influencias” o “administración fraudulenta”. En su denuncia, la legisladora de la Coalición Cívica señaló que los montos que recibieron no se corresponden con sus ingresos ni con su capacidad para pagar.

Los créditos fueron otorgados durante la gestión de Daniel Tillard. Actualmente la entidad financiera está dirigida por Darío Wasserman, esposo de Pilar Rámirez, la armadora de Karina Milei en la Ciudad de Buenos Aires.

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