Posiciones cruzadas por el descongelamiento y el pedido de renuncia a Federico Basualdo

El ministro Martín Guzmán considera que es necesario aumentar las tarifas de forma escalonada con el objetivo de reducir el déficit fiscal. Basualdo plantea que en este contexto no se puede realizar un incremento de más de dos dígitos.

El conflicto por las tarifas y las discusiones en torno a la renuncia del subsecretario de Energía, Federico Basualdo, siguen sin ser saldadas y se mantiene la tensión dentro del Gobierno. Según explicaron desde el Ministerio de Economía a este diario, la renuncia de Basualdo fue pedida por la cartera el viernes porque se le había encomendado al subsecretario que realice una segmentación en las tarifas para que los aumentos de las mismas no recaigan en los sectores más postergados y éste no lo hizo. Sin embargo, según trascendió desde el entorno del subsecretario, Basualdo habría entregado el proyecto en el verano y aseguraron que para poder aplicar la segmentación hacía falta un decreto presidencial para que, de ese modo, la AFIP y el Banco Central puedan aportar la información necesaria para llevarlo a cabo. Desde la cartera que conduce Martín Guzmán, insisten con que al Ministerio nunca llegó un proyecto de segmentación. Mientras tanto, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, respaldó la gestión de Basualdo y dijo que no debería haber más aumentos en los servicios.

El problema de las tarifas aparece como la superficie de una perspectiva macroeconómica que divide posiciones dentro de la coalición del Frente de Todos. Tanto desde Casa de Gobierno, como desde el sector ligado a Basualdo, decidieron guardar silencio ante la consulta, para no seguir profundizando la discusión. No obstante, las posturas son conocidas: por un lado Guzmán considera que es necesario aumentar las tarifas de forma escalonada con el objetivo de reducir la emisión monetaria y bajar la inflación. La otra parte, vinculada a Basualdo y al sector más ligado a la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, plantea que, en un contexto como el actual no se puede realizar un aumento de más de dos dígitos en las tarifas eléctricas por la delicada situación económica que golpea a la sociedad.

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En esa línea se manifestó el gobernador Kicillof al afirmar que «Federico Basualdo fue funcionario en mi época, un excelente funcionario”, en relación a su etapa como ministro de Economía durante el último gobierno de Cristina Kirchner. Luego, el gobernador afirmó que para él «no deben haber más aumentos de tarifas eléctricas». “Si se habla de un aumento, no puede superar al que ya se estableció del nueve por ciento, esa discusión ya está saldada», agregó.

El exministro de Economía marcó su postura contraria a lo que plantea la conducción actual de la cartera acerca de que los aumentos serían dos para este año. Es decir, el que ya se anunció el viernes del 9 por ciento y uno que se sumaría más adelante con el que se llegaría a un 15 por ciento de aumento anual. Kicillof subrayó que «aumentos mayores, con los bolsillos flacos, en momentos de pandemia, son muy difíciles de pensar”. Luego, en declaraciones con la radio de El Destape indicó que “más allá de los rumores, me parece que regular un incremento inferior de dos dígitos es una forma de salir de este problema”, insistió.

El ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés «Cuervo» Larroque, en esa misma línea, le reclamó al ministerio que conduce Guzmán que vuelva el plan oficial de asistencia familiar (IFE), que fue implementado en 2020 por la pandemia y que el Gobierno decidió no volver a impulsar en 2021 con el argumento de que el cierre de la economía, en esta ocasión, no fue total.

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El argumento del ministerio que conduce Guzmán es que el Gobierno debe reducir los subsidios a las empresas para contraer la emisión monetaria, y que de ese modo baje la inflación, ya que consideran que la emisión es una de las variables que la provoca. Desde el otro sector del Gobierno, no ven con buenos ojos este planteo por considerarlo una respuesta al pedido del FMI de reducir el déficit fiscal.

El diputado Carlos Heller planteó durante el fin de semana que «si se decidió aceptar el acuerdo con el FMI tal como el Fondo quiere, o si se cree que los salarios tienen que ir por debajo, o que a todo el mundo le vamos a cobrar las tarifas plenas porque tenemos que resolver el tema del déficit fiscal, entonces uno dice: ‘este no es mi proyecto'». Luego afirmó que «las tarifas son un problema porque están congeladas hace un montón«. Para finalizar, Heller expresó que «sé que el Gobierno está trabajando –porque lo he escuchado en boca del propio secretario de energía– en un proyecto de mediano plazo de tarifas diferenciadas más vinculadas a la capacidad de pago de cada grupo familiar que es lo que debería ser».

El diputado destacó la importancia del debate interno al decir que: «no me asusta que se discuta, la buena gestión consiste en resolver esas discrepancias y generar los acuerdos necesarios».

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