La medida del Banco Central busca facilitar la inclusión financiera. Todos los cajeros deberán aceptar la nueva modalidad a partir de 2023.

Los cajeros automáticos deberán contar con lectores de huellas digitales para que los usuarios puedan optar por validar su identidad con este dato biométrico para realizar operaciones, de acuerdo con una disposición dada a conocer este viernes por el Banco Central.

La normativa «será tanto para los cajeros ya habilitados como para los que se pongan en funcionamiento en el futuro» y se aplicará en forma gradual, de manera que a partir del 1° de enero de 2023 la totalidad de los cajeros automáticos tendrán que aceptar la nueva modalidad.

La medida apunta a incentivar la inclusión financiera de sectores no bancarizados o con un uso limitado de las operaciones bancarias y, según indicó la autoridad monetaria en un comunicado, «constituye una opción que puede reducir la fricción entre los usuarios y los dispositivos tecnológicos, facilitando asimismo los pagos de beneficios sociales a personas que no poseen tarjeta de débito».

«El uso, por su simplificación, también favorece el acceso a los cajeros automáticos por parte de los grupos de la sociedad con mayor grado de vulnerabilidad, facilitando su inclusión financiera en niveles de calidad».

La entidad presidida por Miguel Pesce precisó que la utilización de la huella dactilar es posible porque «Argentina cuenta con una base de datos biométricos centralizada y es administrada por el Registro Nacional de las Personas (RENAPER)».

Asimismo, el Banco Central aclaró que «esta nueva modalidad será optativa y la posibilidad de operar los cajeros con tarjetas y códigos de seguridad seguirá vigente» y además que «la validación de la identidad con huella dactilar contará con un doble factor de seguridad ya que también será necesario identificarse con el número de DNI o con una clave personal (PIN)».

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La nueva normativa contempla que las redes de cajeros automáticos tengan en cuenta en su plan de adecuación los mecanismos para lograr la interoperabilidad con este sistema de identificación para que las personas usuarias puedan acceder a sus cuentas en cualquier banco.

En cuanto a los plazos de adecuación, se estableció que la nueva modalidad «deberá estar operativa en los cajeros automáticos que ya cuentan con lectores biométricos, antes del 30 de junio de 2021″, en tanto la interoperabilidad para la identificación de las personas usuarias deberá estar operativa a partir del 31 de enero de 2022.

El porcentaje de cajeros con lectores biométricos deberá alcanzar al 35% para fines de 2021, el 60% al 30 de junio de 2022 y el 100% al 31 de diciembre de ese año, con lo que a partir de 2023 todos los cajeros automáticos deberán aceptar la huella digital para validar las operaciones.

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