Con la emergencia sanitaria que estamos viviendo, se hace más evidente la importancia de cuidar el agua, recurso vital y limitado que hoy es clave para evitar la propagación del COVID-19. En este escenario, hoy más que nunca es urgente hacer un uso racional y eficiente del agua. La invitación es a tomar conciencia y modificar nuestros hábitos para asegurar la disponibilidad de un elemento imprescindible para la salud y la vida.
Para ello, es de suma importancia detectar a tiempo las pérdidas de agua para evitar el derroche, observando pérdidas visibles en inodoros, goteos en canillas, duchas, entre otros. Las pérdidas de agua pueden ser internas por eso se debe controlar la presencia de humedad en las paredes o en el terreno, que pueden ser consecuencia de cañerías averiadas.
Una ducha de 10 minutos implica un gasto de 100 litros de agua, por lo que se recomienda reducir su duración. En la cocina se recomienda cerrar la canilla mientras se enjabonan los platos y luego usar el agua necesaria para enjuagarlos, así como tampoco se debe dejar la canilla abierta para descongelar los alimentos, durante el cepillado de dientes o al afeitarse.
En este sentido, para el riego de las plantas, es recomendable realizarlo a la noche o bien, temprano en la mañana para evitar que se evapore el agua utilizando la regadera en lugar de manguera para disminuir el consumo; también se puede aprovechar el agua que se pierde de los aires acondicionados o la que se utiliza para lavar las verduras en la cocina. Para el lavado del automóvil se debe utilizar un balde y no dejar correr el agua con la manguera.
De esta manera, el uso racional del agua nos incluye a todos, no solo para evitar el incremento en las tarifas sino también para evitar el derroche de tan vital elemento.

Mirá También:  CIPRIANO PÉREZ DEL CERRO: “ESTAMOS ANALIZANDO ENTRE TODOS CÓMO SALIR ADELANTE”
Deja un comentario

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Required fields are marked *