El proceso de reforma constitucional muestra cada vez más grietas. A 12 semanas del estallido social en Chile, las manifestaciones se mantienen y persisten las denuncias por la represión.

La aprobación del presidente de Chile, Sebastián Piñera, se sitúa en apenas un diez por ciento, su mínimo histórico. Además, el 74 por ciento de los encuestados manifestó que votaría afirmativamente en el referendum constitucional del próximo 26 de abril. El proceso de reforma empieza a exhibir cada vez más  grietas, particularmente al interior del frente oficialista, donde sectores expresan abiertamente que votarán por el no a la reforma. A 12 semanas del estallido social en Chile, las manifestaciones se mantienen, y el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Chile le pidió a Carabineros que aclare el uso de presuntos químicos que provocan quemaduras e irritación como medida antidisturbios.

La aprobación de Piñera, que asumió su segundo mandato en marzo de 2018, cayó tres puntos respecto a la semana pasada, mientras que la desaprobación subió dos puntos para situarse en el 82 por ciento. El sondeo realizado entre el 8 y 10 de enero pasados, reveló además que un 62 por ciento de los encuestados está de acuerdo con la continuidad de las movilizaciones que se siguen realizando en varias ciudades del país.

El medio chileno The Clinic recordó con sarcasmo que en 2017, horas después del último cambio de gabinete del segundo gobierno de Michelle Bachelet, Piñera, por aquel entonces candidato presidencial, afirmó que era necesario un cambio de gobierno. En agosto del 2017, momento en que se publicaron los resultados, la expresidenta Bachelet tenía un 19 por ciento de aprobación y un 73 por ciento de desaprobación según la misma encuesta Cadem. El mismo sondeo acaba de darle a Piñera una histórica aprobación de su gestión de apenas el 10 por ciento.

Las grietas del acuerdo constitucional

La nueva Constitución también fue parte del sondeo de Cadem. Un 70 por ciento de los encuestados dijo que votaría afirmativamente por la reforma. Sobre el alcance de los cambios constitucionales, el 54 por ciento dice que hay que redactar una nueva Constitución, un 25 por ciento hacer cambios tomando la base del actual texto constitucional y un 19 por ciento elige conservar la actual.

El plebiscito de reforma constitucional tiene fecha para el próximo 26 de abril. Allí los chilenos determinarán si quieren establecer una nueva Constitución. A mitad de noviembre, la oposición y el oficialismo firmaron un histórico acuerdo en el que se estableció el referéndum que también definirá el tipo de mecanismo que se utilizaría para plasmar la nueva Constitución, en caso de ser aprobada.

El presidente, fuertemente golpeado por las masivas manifestaciones, pero también los políticos de distintos espacios, intentaron capitalizar ese acuerdo como un verdadero “triunfo” más allá de los egoísmos personales. Sin embargo, el escenario político fue mutando y empezaron a surgir las primeras dudas, cuestionamientos y roces internos, fundamentalmente en el sector que respalda al presidente Piñera.

«No es el momento de embarcar al país en una discusión por una nueva Constitución», dijo al diario La Nación Sofía Cid, diputada del partido de derecha Renovación Nacional (RN). «Construir una nueva Constitución significa no sacar adelante la agenda social con la prontitud que se nos pide», agregó la parlamentaria.

Por su parte, María José Hoffmann, vicepresidenta de la Unión Demócrata Independiente (UDI), aseguró que «la constitución chilena ha tenido más de 220 modificaciones y lleva la firma de un expresidente socialista, que es Ricardo Lagos. Si hay algo que ha hecho a Chile un país próspero, estable y con movilidad social ha sido precisamente reglas claras y eso en gran parte es gracias a esta Constitución». expresó.

Desde la oposición criticaron la determinación de algunos integrantes de la coalición Chile Vamos de apoyar abiertamente la opción a favor del rechazo en el plebiscito del 26 de abril. «Esto es un patrón de conducta de la derecha, de que cuando hay una crisis salen todos un paso al frente a decir que se requieren profundos cambios, pero a la hora de los cambios siempre se encuentra algún pretexto para cambiar de opinión», criticó José Miguel Insulza, senador socialista y exsecretario general de la OEA.

El presidente del Senado, Jaime Quintana, abordó específicamente la postura de los parlamentarios de RN, y aseguró que «tienen una profunda crisis de identidad. Aquí lo que están dando es un verdadero golpe blando, la mayoría de la bancada, al presidente de RN. Y la pregunta es qué tan involucrado está el presidente Piñera, qué tan involucrada está La Moneda en esta operación. Es evidente que aquí falta convicción». 

La represión no se toma vacaciones

Si bien las protestas son menos multitudinarias que hace unos meses, mantienen una convocatoria aceptable en pleno período de vacaciones. Se realizan sobre todo los viernes, y siguen registrándose incidentes violentos en la Plaza Italia, epicentro de las manifestaciones en el centro de Santiago, bautizada por los manifestantes como Plaza de la Dignidad.

En ese sentido, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) de Chile le pidió a Carabineros que aclare el uso de presuntos químicos como medida antidisturbios en un carro hidrante que provocó quemaduras e irritaciones a los manifestantes durante la protesta del pasado viernes en Santiago.

Deja un comentario
Mirá También:  Mal comienzo de año para la industria

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Required fields are marked *