Trabajadores de ferias, vendedores ambulantes y cooperativistas protestaron ante el Ministerio de Espacio Público para rechazar los desalojos y la persecución que viene ejerciendo el macrismo.

Por empuje de la crisis, en la Ciudad de Buenos Aires cada vez más personas se vuelcan a la venta ambulante o el trabajo en ferias. La respuesta del gobierno porteño ha sido aumentar la presión para mantener la calle “ordenada”, mediante operativos de desalojo o quite de permisos. Este martes a la mañana, miles de trabajadores de feria, vendedores ambulantes y cooperativistas de la CTEP se concentraron frente al Ministerio de Espacio Público porteño, con el reclamo de que cesen los desalojos y se les dé una solución que garantice sus posibilidades de supervivencia. “No desaparezcan nuestros trabajos”, decía la larga bandera que encabezó la marcha.

Los manifestantes lograron que la funcionaria a cargo del área de Ferias les recibiera un petitorio y luego, tras movilizarse a otro de los edificios del ministerio, hablaron con un abogado de fiscalización, pero no consiguieron una reunión formal, que es lo que querían para abrir un canal de negociaciones amplio, ya que las situaciones por resolver son múltiples y dispares.

“Desde que empezó el año se incrementaron los operativos policiales contra la venta ambulante en general. Al mismo tiempo hubo dos ferias muy fuertemente atacadas: la de Parque Centenario, donde levantaron unos 400 feriantes sin motivo ni explicación, y la de Parque Patricios sobre la calle Patos. El gobierno anunció además la prohibición de los puestos de choripán callejeros para los partidos de fútbol. Es decir, hay una política que intenta alambrar el espacio público, con un objetivo privatizador, porque eso es lo que se expresa en la instalación de food trucks (ferias itinerantes organizadas por la Ciudad, con una impronta gourmet), de patios de comida en las plazas”, señaló Nicolás Caropressi, de la CTEP Capital.

Mirá También:  El secretario Iván Kerr sobre los créditos UVA: “Este sistema se ha puesto en jaque”

Rafael Klejzer acusó al jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, de no tener “un plan de gobierno sino un plan de negocios”. “Esta Ciudad es de los vecinos no de los empresarios” aseguró el titular de CTEP Capital. Los integrantes de la CTEP no son los únicos que tienen quejas sobre las dificultades para sostener sus actividades. En los primeros días de enero, el gobierno porteño también quitó la autorización para seguir haciendo ferias en las plazas a la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT), la organización de quinteros conocida por sus verdurazos. La UTT venía realizando ferias en las que ofrecía verduras a precios populares. Desde que les retiraron la autorización, sus dirigentes esperan una audiencia para destrabar la prohibición.

El desalojo de los feriantes de Parque Centenario se produjo el 28 de enero, y el fin de semana pasado hubo un operativo del mismo tipo con los vendedores de Parque Patricios. “La policía se presentó y les dijo que su situación era irregular. Simplemente los expulsan. Es gente que se la está rebuscando para sobrevivir en esta situación complicada que vive el país que no es novedad para nadie, ni siquiera para el PRO. El propios gobierno está anunciando que se viene un año difícil, que va a haber una caída del PBI… y al mismo tiempo desarrolla una política represiva y criminalizadora de la gente que está intentando sobrevivir de la mejor manera posible”, definió Caropressi.

De la CTEP son parte varias organizaciones de vendedores ambulantes y feriantes. Algunas, como la Feria el Adoquín, que integra el Movimiento Evita, llegaron a un acuerdo para reubicarse: la ciudad les propuso que se muden de la calle Defensa, tradicional de la feria de San Telmo, a la calle Chile, como parte de la intención oficial de “reconfigurar” la zona a pedido de los locales de venta de antigüedades. Otros casos, más antiguos, como el de los manteros de Once que el año pasado aceptaron mudarse a galpones acondicionados por la ciudad, están haciendo agua. Los vendedores aseguran que a los galpones entra poca gente y no tienen ventas. Se les había asegurado que tendrían publicidad y que varias paradas de colectivos serían mudadas para favorecer el acceso, pero nunca se cumplió.

Mirá También:  Tucumán: Encuentran material educativo que envió la Nación en la basura de un municipio que controla el macrismo

“Estamos unificando un plan de lucha frente a esta avanzada –contó Klejzer–. Seguramente en la tercera semana de febrero vamos a volver y si es necesario a acampar en Espacio Público, en defensa de todos los puestos de trabajo.”

Deja un comentario

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Required fields are marked *