Homosexuales brasileños temen que no se garanticen sus derechos al momento en que el dirigente ultraderechista asuma la presidencia.

Las parejas dieron el «sí quiero» en una ceremonia civil organizada por Casa1, una organización que ayuda a personas del colectivo LGTB en situación de riesgo. Durante la celebración -que tuvo lugar ayer en un centro cultural de la ciudad paulista- no faltaron las lágrimas, los ramos de flores y demás expresiones de afecto de amigos y allegados.

«Cuando salió el resultado de la elección mucha gente se preocupó pensando: ¿Será que el año que viene vamos a poder casarnos? ¿Vamos a tener nuestros derechos garantizados?. Por causa de eso, resolvimos organizar la boda colectiva», explicó Laís Rissato, vocera de Casa 1. Esa organización ayudó a las parejas, en su mayoría de bajos recursos, a casarse a través de una campaña de financiación popular que recaudó cerca de 50.000 reales (unos 13.000 dólares). La ceremonia fue oficiada por la actriz travesti Renata Carvalho, quien afirmó ante los presentes que «hoy el amor venció una vez más».

En Brasil no existe ninguna legislación sobre el casamiento entre personas del mismo sexo pero se permite en los registros civiles en función de una decisión judicial adoptada en 2013. Bolsonaro, criticado por sus polémicas declaraciones de tinte machista, racista y homofóbico, asumirá como presidente de Brasil el 1 de enero próximo, y no son pocos los que temen que introduzca leyes que limiten los derechos de los gays en Brasil.

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Bolsonaro se comprometió hace pocos días en un acto, en el que recibió un diploma que lo reconoce como presidente electo, a gobernar para «todos los brasileños, sin prejuicios de sexo, raza o religión». Pero el mandatario electo afirmó en 2011, durante una entrevista con la revista Playboy, que «sería incapaz de amar a un hijo homosexual» y que, de ser así, lo preferiría muerto «en un accidente» antes que verlo con otro hombre. Además ha expresado que unos «sopapos» pueden «enseñar a ser hombres» a los gays, y asoció la adopción por parte de matrimonios homosexuales con la pedofilia.

También se recuerdan las polémicas frases que dejó en la entrevista que la actriz Ellen Page («La vida de Juno», «El Origen») le hizo a Bolsonaro, y que se transmitió antes de las elecciones. En ella, el próximo presidente brasileño señala que la homosexualidad se trata de «un asunto de comportamiento». «Cuando era joven, en términos de porcentajes, había pocos gays», amplía. «Con el tiempo, debido al libertinaje, las drogas y con las mujeres también trabajando, aumentó bastante el número de homosexuales», afirma. «Si su hijo está con ciertas personas de cierto comportamiento, su hijo también tendrá ese comportamiento y creerá que es normal», dice.

Y Bolsonaro agrega otras frases de antología: «Cuando un chico es violento, si uno lo corrige deja de ser violento. ¿Por qué no lo contrario? Si uno lo alienta cuando es niño a que lo normal es esto o aquello, sea lo que sea que es lo normal, el niño va a hacer eso».

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