Ocurrió en la sucursal de Villa Diamante del Banco Provincia. Una empresa textil planeó un operativo para depositar el dinero, pero algo falló. La historia.

La crisis cambiaria que se desató en las últimas semanas puso en alerta a los bancos y a las fuerzas de seguridad: la incertidumbre por el dólar llevó a muchos clientes a intentar retirar sus ahorros, algo que aprovecharon varios delincuentes. Pocos previeron, no obstante, que la inseguridad podría afectar incluso a quienes querían depositar su dinero en un banco en lugar de sacarlo.

Eso le ocurrió a una empleada de una empresa textil, que sufrió el robo de casi un millón y medio de pesos, a pesar de que la compañía diseñó un curioso plan para evitarlo, en un banco de Lanús.

El incidente ocurrió el viernes a las 13.30 en una sucursal del Banco Provincia, ubicada en la calle José Ignacio Rucci al 2300 en la localidad de Villa Diamante. Una empresa textil debía depositar 1.450.000 pesos y elaboró un esquema para evitar un robo en una zona caliente del conurbano.

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Dos policías bonaerenses que hacían adicionales en negro (que serían desafectados en las próximas horas porque esto está prohibido) salieron desde la sede de la compañía con un maletín con el dinero. Llegaron a la sucursal, donde los esperaba una empleada de la textil, con una valija similar, pero vacía.

La mujer y los efectivos intercambiaron los maletines, en busca de despistar a cualquier delincuentes que pudiera estar cerca. Los policías se retiraron con la valija vacía y la mujer se quedó en la fila de la sucursal, a la espera de depositar el dinero.

Pero algo salió mal: un hombre que estaba sentado, simulando ser un cliente, aprovechó una distracción, tomó el bolso con esa suma y escapó corriendo. Cuatro policías y vigiladores custodiaban esa zona bancaria, pero nadie pudo detenerlo. En la puerta lo esperaba un cómplice, también a pie, y los dos huyeron juntos.

Los asaltantes tendrían entre 30 y 40 años y quedaron registrados en las cámaras de seguridad del banco, que ahora analizan los investigadores para determinar si usaron algún auto o moto de apoyo e identificarlo. Se trabaja con la hipótesis de un “entregador” y hay varias sospechas, según reportó la agencia Noticias Argentinas.

Jorge Grieco, fiscal actuante, ordenó secuestrarles los teléfonos celulares para analizarlos a los dos policías que llevaron la suma al banco. Uno de los agentes pertenece a la Jefatura Departamental Lanús y el otro a la de Lomas de Zamora.

La mira no está puesta sólo en los efectivos, sino que los empleados del banco también está en la mira, ya que cuando el delincuente escapó no había ningún vigilador, cuando habitualmente siempre hay uno entre los cajeros y la puerta.

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