Los damnificados por el desborde del arroyo Maldonado regresaron a sus casas, y, en muchos casos, lo perdieron casi todo. Hubo un operativo municipal para repartir colchones y ropa. Berisso, todavía complicado

Llevará tiempo reponerse. Por estas horas, en Villa Elvira, cada golpe de secador, cada brazo extendido arrimando un colchón o un bidón con agua potable deja al descubierto la magnitud del daño causado por la inundación y permite anticipar los desafíos por venir. Después del diluvio que se descargó sobre esa zona del sur platense -donde se encuentra la infraestructura de servicios más precaria- y que se tradujo en el arrollador desborde del Maldonado, el reto es empezar de nuevo.

REPARTÍAN DONACIONES, AYER, EN LAS ZONAS AFECTADAS

En eso estaban ayer centenares de familias platenses, algunas de las cuales recién podían regresar a sus hogares. Ya no hay evacuados, pero para quienes viven en los márgenes del arroyo las necesidades son urgentes. Recorrer por estas horas los barrios afectados es encontrarse con una rara mezcla de pena, energía y solidaridad. Es que pese a la desolación, los vecinos se organizan para ayudar a quienes peor la están pasando.

Mirá También:  Con reclamos, pero sin afectar la gobernabilidad

Para paliar en algo la emergencia, ayer al mediodía el Municipio desembarcó en la zona con un operativo de trabajo y asistencia destinado a las familias afectadas durante las últimas precipitaciones.

EMPIEZA EL MOMENTO DE LA RECONSTRUCCIÓN PARA MUCHOS HOGARES DEL SUR PLATENSE. PARA NUMEROSAS FAMILIAS LAS PÉRDIDAS MATERIALES FUERON TOTALES. HUBO UN OPERATIVO PARA ACERCARLES COLCHONES, ROPA Y VÍVERES

También se trabajó en el saneamiento de la zona -muchos cuestionaron que la limpieza de zanjas no se hizo antes de que esto ocurriese- y se removió la baranda que había quedado atravesada en el puente de 5 entre 91 y 92.

Muchos de los vecinos lo perdieron todo o casi todo: colchones, ropa, mobiliario. Sus testimonios iban de la bronca a la indignación y la desesperanza (ver página 17). No era para menos: conviven con la pesadilla de las inundaciones “cada vez que caen dos gotas”. Muchos vivieron la trágica inundación del 2 de abril. La de esta ocasión, es cierto, no fue una lluvia más: los datos reflejan que en una hora llovió más de lo que se esperaba para todo mayo. En Villa Elvira se registró durante la madrugada un diluvio que alcanzó los 120 mm en sólo 80 minutos, es decir que la lluvia de 45 días se registró en tan sólo una hora veinte minutos (ver recuadro). Pero para los damnificados esta nueva situación climática es un argumento más para que las obras y el saneamiento en el arroyo, de una vez por todas, se hagan.

El operativo comunal, en tanto, se desplegó en las localidades de Los Hornos, Altos de San Lorenzo y Villa Elvira, donde se montó un protocolo de trabajo en el territorio para asistir a las familias.

Mirá También:  Bregman: “Al caerse otra mentira, el Gobierno saca a Carrió a defender a la Gendarmería”

A través de un trabajo articulado entre el Municipio, la Provincia de Buenos Aires, el Ejército Argentino y la Cruz Roja, se entregaron insumos, alimentos, agua mineral, colchones y un kit con artículos de limpieza a las familias que se reincorporaron a su hogar.

Según el Municipio, las personas que estuvieron evacuadas “recibieron ropa seca, abrigo, colchones, frazadas para dormir, medicamentos, y la posibilidad de resguardarse en un ambiente calefaccionado. Llegada la mañana, se les brindó un desayuno y al mediodía, en conjunto con el Ejército, se les dispuso almuerzo nutritivo”.

Además, portavoces oficiales aseguraron que se hizo un censo en las zonas afectadas, para verificar el estado de las casas y garantizar las condiciones de seguridad y salubridad a las familias durante su regreso.

El subsecretario de Atención del Riesgo comunal, Rodrigo Páez, señaló que “como parte integral del protocolo de asistencia, se dispuso un vacunatorio móvil en 6 y 92 para que puedan vacunarse los niños que se vieron afectados por la lluvia”.

Ayer, diversas cuadrillas realizaban “tareas de zanjeo y limpieza en el arroyo Maldonado, acompañadas por un acondicionamiento de todo el sistema de drenaje de la cuenca”. Además, 50 promotores de salud recorrían Altos de San Lorenzo y otros 35 Villa Elvira.

En Berisso, en tanto, unas 60 personas que debieron ser evacuadas permanecían alojadas en centros comunitarios: unas 30 personas del barrio Mocoví, en su mayoría niños, se encontraban en el Gimnasio municipal -en 9 y 169- en tanto el resto de los vecinos está alojado en el Centro Integrador Comunitario de calle 30 y 169 y en el Centro de Fomento del barrio El Carmen.

Mirá También:  “LA GRAN MADRE” ESPECTÁCULO DE MÚSICA-ARTE-NATURALEZA EN EL MUSEO PAMPEANO

DONACIONES

Tras el temporal se lanzaron rápidamente iniciativas para colaborar con los afectados. Uno de los lugares de acopio es el edificio del Rectorado de la UNLP, en 7 entre 46 y 47, en la oficina de Políticas Sociales. Otros espacios que se difundieron para recibir los donativos son Centro Verde Esperanza (diagonal 620 entre 84 y 85) y El Galpón (122 entre 82 y 83). También los interesados pueden acercarse a La Casita de Los Pibes (609 y 122) y al Olga Vázquez (60 Nº 772). Se reciben frazadas, colchones, pañales, agua y alimentos no perecederos y ropa para niños y adultos.

Deja un comentario

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Required fields are marked *