La inauguración de un almanaque implica el inicio de una seguidilla de eventos que una porción del mundo espera con la misma ansiedad que un chico a Papá Noel. Se trata de la temporada de premios de Hollywood, que arrancará este domingo con los Globos de Oro de la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood (HFPA, por sus siglas en inglés) y culminará allá por el 4 de marzo con la madre de todas las batallas, la del Oscar. Son escenarios lejanos por la ubicación geográfica de su epicentro, a la vez que cercanos porque sus protagonistas están a una entrada de cine de distancia. Arrancan dos meses con los jueves cargados de estrenos con aspiraciones de triunfo en los principales rubros. Dos meses con las salas argentinas teñidas de dorado.

Pequeña gran vida dará el campanazo inicial el próximo jueves. Con nominaciones sólo para Hong Chau como Actriz de Reparto en los Globos de Oro, los premios del Sindicato de Actores (SAG) y los Critic’s Choice, suena difícil que esta comedia dramática protagonizada por Matt Damon y Kristen Wiig centrada en una familia que decide someterse a un experimento para achicarse de tamaño hasta los 10 centímetros acapare la atención de los electores del Oscar, cuyas ternas definitivas se conocerán durante la mañana del martes 23. Pero el director es Alexander Payne, un viejo conocido de la Academia gracias a sus triunfos en Guión Original por Entre copas (2004) y Los descendientes (2011) y a otras tres nominaciones como Mejor Director. Y ya se sabe el peso de los antecedentes en el sufragio, como si experiencia fuera sinónimo de talento. 

La que no va a faltar a la cita del 4 de marzo es Tres anuncios por un crimen, que desde el premio del público en el Festival de Toronto viene encadenando elogios y presencia en todas las ternas conocidas hasta ahora. Pautada aquí para el 18 de enero, el opus tres del londinense Martin McDonagh, una comedia negra sobre la batalla entre la madre de una chica asesinada y el comisario del lugar, parte como una de las favoritas para los Globos de Oro –seis nominaciones: Mejor Film en la subcategoría Drama, Director, Guión y Actriz y Actor de reparto para Frances McDormand y Sam Rockwell, Música–, los Critic’s Choice (cinco) y los SAG. Aquí aspira a cuatro galardones, entre ellos el de Mejor Elenco, considerado uno de los indicadores más fieles del paladar académico debido a que mil de los casi siete mil electores del Oscar pertenecen al gremio de los actores. Por esta misma razón hay que prestarle atención a otro lanzamiento del jueves 18, Mudbound: El color de la guerra. Con un par de nominaciones para los Globos como plus, el film de Dee Rees tiene todos los números para ser el título de “temática afroamericana” políticamente correcto de todos los años, con su ambientación en los campos de algodón del sur de los Estados Unidos y la lucha por los derechos civiles de mediados del siglo pasado como núcleo narrativo.

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The Post, de Steven Spielberg, con Meryl Streep y Tom Hanks.

Una semana después llegará Apuesta maestra, debut en la dirección de largometrajes de alguien que, como guionista, ya sabe de qué se trata la temporada de premios gracias a su Oscar por el guión de La red social (2010) y otra nominación por El juego de la fortuna (2011). Aaron Sorkin intentará repetir con esta adaptación de la autobiografía de Molly Bloom, una esquiadora obligada a abandonar las pistas por una lesión que se dedicó a organizar las partidas de póker clandestinas más importantes del país del norte. Pero no la tendrá fácil el autor de los textos de la serie The West Wing. O no al menos en el rubro Dirección. Donde está mejor perfilado es en Guión Adaptado y con Jessica Chastain en Actriz Protagónica, según se desprende de los Golden Globes y los Critic’s Choice. La colorada debutó en cine hace diez años y ya consiguió lo que pocas en toda una vida: dos nominaciones a los Bafta británicos, otras tantas para los Oscar y cinco en los Globos de Oro, uno de los cuales se llevó a casa. Fue gracias a La noche más oscura (2012), de Kathryn Bigelow, quien en 2017 volvió al ruedo con Detroit: Zona de conflicto.

También anunciado para el 25/1, el último trabajo de la directora de Punto límite y K-19: The Widowmaker viene corriendo muuuy desde atrás, con reconocimientos de asociaciones y premios secundarios. Pero su tema (los disturbios raciales que sacudieron la ciudad del título durante 1967) en medio de una coyuntura política caliente, sumado a una Academia habituada a colar mensajes a las altas esferas del poder con sus votos, impide descartarla. Los antecedentes de Bigelow también suman: es una de las cuatro realizadoras nominadas al Oscar a Mejor Dirección en toda la historia, y la única ganadora. Fue en la gala de 2010 gracias a Vivir al límite. La tripleta del 25/1 se completa con Un amor inseparable. ¿Una comedia romántica nominada? Suena difícil incluso cuando se trate, tal como afirman varios colegas del exterior, de una de los mejores exponentes del género en años. A favor tiene, además de críticas de buenas para arriba, el reconocimiento del American Film Institute en su Top Ten anual, cinco nominaciones para los Critic’s Choice y, último pero no menos importante, presencia en el rubro Mejor Elenco de los SAG.

Febrero arranca con los tapones de punta. Con las primeras horas del segundo mes del año llegará a las salas argentinas The Post: Los oscuros secretos del Pentágono, una de las películas que si no suenan un mínimo de entre ocho y diez veces durante el anuncio de las ternas marcará, por enésima vez, que el mundo vive equivocado. The post tiene todo, todo para irse del Dolby Theatre hasta con los floreros. Empezando por uno de los temas predilectos de la Academia (recordar el Oscar a En primera plana dos años atrás) como las recreaciones de investigaciones periodísticas, en este caso la realizada durante los 70 por los principales referentes de Washington Post y The New York Times para revelar secretos gubernamentales encubiertos durante décadas. Pero hay más, porque el director es Steven Spielberg y los protagonistas, Meryl Streep y Tom Hanks, es decir, tres personas que suman ocho estatuillas y más de cuarenta nominaciones sólo en terreno Oscar. Hasta ahora las cosas marchan viento en popa para el primero de los dos films que el realizador de La lista de Schindler estrenará este año (en marzo llegará Ready Player One), con presencia en seis ternas de los Globos de Oro (Actor, Actriz, Guión, Dirección, Película en Drama y Música) y en ocho de los Critic’s Choice, además del reconocimiento del American Film Institute como una de las “películas del año”. La única –e inexplicable– mancha es un manto de olvido en los SAG: ni siquiera una nominación. 

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En Las horas más oscuras Gary Oldman interpreta a Churchill.

El camino de Todo el dinero en el mundo asoma más ripioso aún cuando viene hablándose de ella desde hace meses. El problema es que se habla por motivos ajenos a los límites de la pantalla rectangular, y no precisamente en sentido positivo. A estrenarse aquí el 8 de febrero, el último largometraje de Ridley Scott iba a tener entre sus protagonistas a Kevin Spacey, hasta que a raíz del escándalo desatado por las denuncias de abuso sexual los productores tomaron una de las decisiones más drásticas de Hollywood de los últimos años: volver a filmar todas las escenas de su personaje interpretado por otro actor. Difícil no leer la nominación de su reemplazante, Christopher Plummer, como Actor de Reparto para los Globos de Oro –las otras dos son Director y Actriz de Reparto para Michelle Williams– como un gesto más político que artístico que seguramente la Academia replicará en sus ternas. 

Otro actor que andará recorriendo ceremonias es Gary Oldman. El británico se puso en la piel de uno de esos personajes que todos quieren hacer. Por prestigio, claro, pero también por el gramaje emocional escondido detrás de su mitología. Dirigida por Joe Wright (Orgullo y prejuicio; Expiación, deseo y pecado), Las horas más oscuras (15/2) tiene al protagonista de El topo interpretando a un Winston Churchill recién asumido como Primer Ministro y en plena encrucijada de firmar o no la paz con los nazis, que para 1940 se expandían por toda Europa. Oldman fue nominado a los Globos de Oro, reconocido por todas las asociaciones de críticos estadounidenses, y su presencia en el rubro actoral principal del Oscar ya puede darse por descontada. Lo que sí sorprendería es una nominación para Daniela Vega, la protagonista de Una mujer fantástica, que se verá aquí desde el 22/2. Todo indica que el film de Sebastián Lelio tendrá una de las plazas en Mejor Film extranjero, tal como ocurrió en los Golden Globes y los Critic’s Choice. Pero si la chilena, que ya ganó el Fénix del cine latinoamericano, logra un lugar, se convertiría en la primera actriz transexual en acceder a tamaño reconocimiento dentro de una industria que, aunque progre de la boca para afuera, todavía mira el mundo desde arriba de un bigote.

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El 22 de febrero debe apuntarse por otra razón. Ese día llegará La forma del agua, de Guillermo del Toro, principal contendiente de The Post en la temporada de alfombras. Desde el León de Oro en el Festival de Venecia, el último film del mexicano, que narra la historia amorosa entre una enfermera muda y un hombre anfibio durante la Guerra Fría, se ha convertido en una de las mimadas de los electores, con favoritismo en los Globos de Oro (encabeza la lista con siete nominaciones, incluidas todos los rubros principales) y los Critic’s Choice (14, cómoda líder). Pero siempre hay un pero: igual que con Spielberg, llama la atención su ausencia en Mejor Elenco de los SAG, aunque al menos tendrá a Sally Hawkins y Richard Jenkins en las ternas individuales. La faena del 22 cierra con Llámame por tu nombre, drama romántico sobre la atracción entre un joven italiano y uno norteamericano dirigido por Luca Guadagnino, que aspira a tres Globos de Oro y a un SAG para su protagonista, Timothée Chalamet. 

Llámame por tu nombre tiene más chances en los Independent Spirit, donde es favorita con seis nominaciones. Allí tendrá que vérselas cara a cara con dos películas que llegarán a la cartelera porteña el 1/3. Una es Lady Bird, un coming of age sobre una adolescente de 17 años con inclinaciones artísticas dirigido por la también actriz -y diosa hipster/indie neoyorquina- Greta Gerwig. El film aspira a cinco Spirit, cuatro Globos de Oro (Película Comedia/Musical, Guión, Actriz principal para Saoirse Ronan y de reparto para Laurie Metcalf) y, atención, tres SAG, incluido Mejor Elenco. Por su parte, The Florida Project, de Sean Baker (el mismo de Tangerine), viene rezagada y da la sensación que sólo Willem Dafoe podrá arañar alguna nominación importante, igual que en los Globos y el SAG. El peso de un actor es la llave que podría abrirle las puertas del Dolby Theatre a El hilo fantasma, de Paul Thomas Anderson. Figura legendaria y misteriosa dentro de Hollywood, Daniel Day Lewis viene pisando fuerte en los rubros interpretativos por un trabajo que, asegura, será el último en cine. Para verlo en acción habrá que esperar hasta el 15 de marzo, cuando ya se sepa si se retiró con la gloria de una estatuilla o, como el común de los mortales, miró la ceremonia desde un sillón.

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