INMIGRANTES Y VECINOS

La historia de la ciudad de Chascomús registra una muy extraña historia que la hace muy diferente a sus vecinos. Por razones que nos cuenta la historia el país durante el período de la segunda guerra mundial se ve privado de recibir artículos importados que fueron reemplazados por otros de fabricación nacional o venidos de EE.UU. algunos de ellos.
Esta necesidad de cosas importadas agudizó el ingenio de los nativos y de a poco se reemplazaron a los importados perdiendo algo de la calidad europea, pero aun así se puede decir que se armó una industria nacional bastante buena a pesar de las necesidades.
Y es en nuestro pueblo donde hay una verdadera carrera por esa necesidad y de repente un pueblo más bien pastoril surgen ideas e industrias que acompañan a la industria nacional.
Se establecieron talleres y fábricas como nunca se lo hubiesen imaginado los vecinos.
Y de allí nació la necesidad de mano de obra que llegó de los pueblos vecinos que en verdadera procesión llegaban de Ranchos, Pila, Lezama y demás lugares cercanos.
Fue una verdadera combinación de necesidad e ingenio y para que todo fuese más completo aparece un personaje nunca tan bien reconocido como fue César Cao Saravia, como si la oportunidad lo hubiese llamado a esta salteño, ingenioso atrevido pero capaz de más de una corajeada. Empezó con un pequeño taller metalúrgico cerca del matadero municipal, de allí pasó a los galpones frente al hospital -hoy Escuela de Cerámica- para finalizar su raid industrial en EMEPA, ejemplo de fábrica metalúrgica si lo hay. Como él varios vecinos vieron a Chascomús como sede de sus industrias y se hizo un polo industrial con fábricas como FAVIS, FADECIA, MASSIS, INLAUQUEN, CARROCERIA LA SUREÑA, FABRICA DE CARTERAS PRIMICIA, y varios talleres metalúrgicos y de tapizado que emplearon a numeroso personal que empezó a intentar afincarse en Chascomús.
Esta historia contada así parece simple, pero para el pueblo resultó un éxito mayúsculo sus comercios se vieron con nuevos clientes, hubo necesidad de nuevas plazas en los hoteles.
La llegada de materia prima y la salida de lo mercadería hacia la ciudad dio un empuje al movimiento económico y la ciudad de repente se vio en un crecimiento de gran importancia.
Para ese entonces el ferrocarril cubrió con esmero el movimiento comercial y sus frecuencias aumentaron como nunca, en 1946 llegaron a pasar más de 40 trenes de ida y vuelta entre pasajeros y cargas.
En todos los niveles Chascomús creció como nunca lo había hecho y así resultó que se vio un progreso que se acompañó a la industria y al comercio local, fueron necesarias viviendas y los planes de barrios nuevos llegaron a construirse en forma importante, pero este tema quedará para la próxima jornada.
HEG

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